# Hashtag 132

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Militantes ondeaban sus banderas al son de protesta. Portaban máscaras como escudo y marca de guerra. Gritaban y brincaban al mismo compás, creando un ritual que desconocían pero que no podían evitar. Carteles mostraban la furia escrita que no podían anunciar. No importaba sus colores, ni sus condiciones o género, no importaba su patria porque ya había sido mutilada. No se conocían, pero compartían un sentimiento que los unía. Componían canciones, muchas de ellas sin rima o entonación. Nada de eso importaba en realidad, solo tenían tres objetivos en mente; tres colores, un gobierno y un grupo de insatisfechos que defendían y protestaban por una justicia injusta, abrazados de su propia bandera blanca y marcados por unas siglas; #YoSoy132.

 

               No pretendo describir lo que muchos autores ya han expuesto sobre el movimiento #YoSoy132, mis intenciones juegan otro papel más allá del ideal objetivado en una posición definida. Mi análisis solo pretende llegar a una reflexión situada en el contexto de este movimiento y sus formas estructurales basándome en autores como Castells y Scolari. Busco encontrar la relación personal del movimiento en comparativa con los procesos mediáticos y herramientas digitales que ayudaron de manera gradual a este suceso. Dicho esto, realizaré brevemente una descripción del movimiento para situar al lector, con el fin de no olvidar detalles y contextualizar para mejor apreciación.

Fue en el año 2012 en México cuando vi un video que se hizo viral en internet, en las principales redes sociales como Facebook o Twitter. Imágenes empapaban un suceso que estaba creciendo pero que no había mucha información al respecto. No se trataba de los muy famosos videos cómicos o de entretenimiento que suelen ser difundidos, estaba vez se trataba de un asunto político que involucraba a cientos de estudiantes y a una universidad de gran prestigio en México. Videos caseros mostraban las protestas y reclamos de universitarios contra uno de los candidatos en ese tiempo a la presidencia de México, Enrique Peña Nieto. La universidad Iberoamericana fue la cuna de este movimiento que se expandió de manera impresionante a otras universidades y gente en general. No pasó mucho tiempo para que comenzara a surgir información y datos que mostraban casos de indignación a un proceso de elección inestable. Es así como surgió de pronto el nombre, primero como YoSoy131, para luego convertirse en un símbolo copiando a un hashtag con la intención de expandirlo más allá del internet. #YoSoy132, un nombre corto y directo que llamaba la atención y cada vez se hacia presente en cualquier medio.

Este movimiento surgió en medio de un proceso a las elecciones presidenciales de México, cantidad de información, spots y publicidad nos atacaron de manera imprevista. Comenzamos a ver las mismas estrategias de años anteriores al mismo caso. Los mismos ataques que se hacían entre ellos, hambrientos del “mayor” poder de gobierno <democrático>. Su lucha por tener el mandato de millones de habitantes en un país era insaciable. Pero esto no era novedad, ya estábamos acostumbrados, tan claro como predecible. Lo que muchos no se dieron cuenta, incluyendo a políticos en general, es que había surgido un movimiento de lucha política comandado por estudiantes que hacia ruido como leones hambrientos y enjaulados que buscaban la manera de salir y hacerse notar. ¿Lo hicieron?¿Cómo?

Este movimiento de gran magnitud, probablemente no hubiera hecho el impacto que tuvo sino fuera por una herramienta esencial; el internet. Pero ¿por qué? Por qué no los medios de comunicación ya establecidos, periódicos, radio, televisión y prensa en general. Porque ahora el internet se está volviendo parte de nuestra cotidianidad cada vez más estrecha, lo utilizamos para situaciones y casos que no solo remiten a un uso corto o inmediato, sino que le confiamos y nos hacemos valer por medio de este sistema para usarlo de mil y un maneras posibles. Lo pongo más simplificado, probablemente yo no me hubiera enterado del movimiento #YoSoy132 sino hubiera sido porque se utilizó este medio. Plataformas como Facebook y Twitter fueron clave para este proceso, e incluyo en este apartado la relación que hago con el autor Scolari. Estas redes sociales permitían una Reticularidad constante en los usuarios, tanto en los principales agentes del movimiento como a la sociedad en general. Convertían estos espacios digitales en una mesa de debate donde se planteaban los puntos que debían seguir y los temas que iban a tratar, creando con esto una Hipertextualidad totalmente efectiva, donde no solo se confiaba en una fuente, donde no solo se dejaban llevar por el medio dominante, ahora la sociedad se volvía prosumidor de medios, recibían y generaban información con un nivel de Interactividad que iba creciendo conforme se iba trabajando en este sistema. Los medios dominantes y los duopolios más grandes en México, formaban y creaban su propia versión de hechos, seguían con el programa antiguo, un molde que llevaba años sin ser debatido, fue en ese momento, cuando la otra cara ya no era silenciada, ya no era impuesta, cada vez era más las imágenes, los videos y cualquier tipo de Multimedialidad construida por sitios en internet, que criticaban y forzaban la credibilidad de los medios presentes y de la política. Fue así como empezaron cambios notorios en el sistema prescrito de estas plataformas, es decir, ahora el uso dominante que se tenía con Twitter o Facebook había tomado otro rumbo, se había desarrollado un uso empírico para asuntos de política, de jóvenes que protestaban y se preparaban para dar su primera manifestación, donde las imágenes graciosas se tornaron en critica directa a un sistema que nos tiene dominados. Fue así como el detonante surgió, un hashtag pequeño y concreto donde convocaba: #MarchaAntiEPN.

 

La situación en ese momento se volvió tensa, la situación había cambiado, el tema ya no era fútbol o música, se trataba de política, se trataba de decisiones tomadas por estudiantes de universidad que se enfocaron en crear una movilización que sacudiera parte del país. El nerviosismo sacudió sus mentes entusiasmadas, no sabían si iban a tener respuesta, no sabían si iban a ser apoyados, no sabían muchas cosas, solo se enfilaron y se dieron cita en una plaza pública. Los anuncios ya habían sido mostrados, la invitación se había llevado acabo, era momento de salir a las calles, dejar sus computadoras llenas de ira y transformarlas en una fuerza más grande, donde las acciones tomaban su propio lugar. Así fue como el 19 de Mayo se llevó acabo la primera manifestación anti-peña nieto, donde al termino del medio día se habían juntado alrededor de 5,000 personas, tres horas después, serían más de 45,000 asistentes. Mujeres y hombres, niños y familias completas, acompañados de mascotas, marchaban unidos en el Zócalo. Pancartas al aire, muchas de ellas improvisadas al momento, reclamaban frases como “¡Fuera Peña Nieto!” o “No más dictadura”. Las canciones empezaron a surgir, la creatividad inundo sus mentes creando una fiesta de participación solidaria, pero que no olvidaban que tenían un objetivo. Los disfraces empezaron a llamar la atención, las máscaras se volvieron icónicas y las coreografías que llamaban: “El que no brinque es Peña” una y otra vez, se volvieron parte fundamental de este ritual majestuoso.

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  © Manuel Acuña 

 

 

¿Qué hubiera sido del movimiento estudiantil de 1968 si hubiera existido el internet como principal herramienta de organización e información? Posiblemente Tlatelolco no sería recordado como lo es ahora, el lugar donde se pereció la vida y la dignidad, donde no solo se corrió sangre, sino también fue enterrada y sepultada con gritos de silencio de miles de estudiantes insatisfechos que pedían justicia, que pedían sus derechos, que querían ser notados. En cambio, solo fueron pisoteados y enterrados como un suceso trágico. La situación ahora fue distinta, se tomaron las armas posibles, ahora no solo era un grupo minoritario de cierto sector, sino que nos volvimos una sociedad red, una sociedad donde la información pasaba y era desmenuzada ante nuestros ojos. Una sociedad que trabajaba en conjunto y que posibilitaba el acceso a distintos medios. Primero fue en el Distrito Federal, después surgieron en Jalisco, Veracruz, Nayarit, Colima, Querétaro, Chihuahua, Cancún, y así sucesivamente hasta encontrarnos con un movimiento que conectaba inmediatamente. Las noticias y los avisos se volvieron frecuentes tanto en internet como en los medios más reconocidos. La situación ya estaba planteada, el movimiento había sido un éxito y había marcado en la historia.

               El movimiento #YoSoy132, que había surgido de manera inesperada y casi espontanea, se hizo parte fundamental del transcurso de la historia socio-política en México, a pesar de que no cambió el rumbo de las elecciones y que nuevamente se vivió un proceso de elección corrompida y vendida al mejor postor, dejó una marca que estará vigente y aún cuando el nombre cambie o el grupo se deshaga, surgirán otros que imiten y perfeccionen lo que este movimiento no pudo hacer. La clave ya fue visible para muchos ciudadanos, la información ya no es tan distorsionado como lo era antes, ahora las herramientas como el internet nos brindan armas que combaten de manera inteligente sus más viles caprichos.

La imaginación política estuvo presente en el movimiento #YoSoy132, fue creada en colectivo, puesto a prueba y convocó a cientos y miles de personas a compartir este imaginario, tratando con esfuerzo y dedicación hacer de la imaginación, una realidad, una eutopía vigente y creciente. Mi propuesta, está enfocada en que las personas empiecen a crearlo, empiecen a desarrollar su propia imaginación política, donde no solo lo sueñen o lo crean, sino se adueñen de ese sentimiento, de ese poder y se hagan cargo de accionarlo. Creo en una sociedad donde la imaginación es sustituida por acción política, donde el imaginario es solo la primera instancia, la primera base del proceso. Un lugar donde el imaginario no será solo un asunto de debate y muchas tazas de café, sino un lugar donde se accionen con un propósito colectivo. Solo de esta manera llevará a una concientización y acercamiento del individuo en relación al mundo político. El poder impuesto en los políticos injustos se vendrá abajo cuando el imaginario político del individuo sea accionado y no sea individual, sino creado a manera de sociedad red, organizada y comprometida. Cuando no solo sea llamado político al que tiene por nombre en un titulo o que pertenece a un grupo privilegiado, sino que el político se convierta en una característica de cada individuo, de cada hombre y cada mujer. 

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© Manuel Acuña

 

Manuel Acuña A. 

 

Referencias

Castells, M. (2009). Comunicación y Poder: Alianza.

Scolari, C. (2008). De los nuevos medios a las hipermediaciones. En Hipermediaciones. Elementos para una teoría de la comunicación digital interactiva. Barcelona: Gedisa.

mexico.cnn.com/nacional/2012/05/19/miles-de-ciudadanos-se-manifiestan-en-la-marcha-anti-pena-nieto

http://www.nexos.com.mx/?P=leerarticulo&Article=2102909

Fotografías tomadas por el autor

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